Sucedió en Durán, en la comunidad Valle Grande, Vertientes. El presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular dio la orden de desalojo.
El hecho violento, no solo involucró a los oficiales de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), sino a autoridades locales y trabajadores.
Rolando Santana Corrales, presidente de la asamblea municipal de #Vertientes, ordenó el desalojo de una familia que vivía en la «nave» de un taller en la unidad Durán, comunidad rural Valle Grande. Los policías golpearon a un adolescente de 11 años. Este tipo es el responsable. pic.twitter.com/v1gpuqeQJh
— Luis Enrique Perdomo Silva (@kikelperiodista) September 15, 2025
De acuerdo con testigos, Rolando Santana Corrales, el impopular y corrupto «alcalde» ordenó el desalojo de una familia que residía en una nave de un taller de esa unidad.
El jefe de la cooperativa y funcionarios de recursos humanos habrían amenazado al grupo familiar y ellos, ingenuamente, buscaron apoyo en el gobierno municipal.
Pero la respuesta fue la represión. “Fueron al gobierno a quejarse y el presidente, en vez de ayudarlos, mandó que les dieran palos y los sacaran”, dijo un vecino.
La persona aseguró que los policías, dirigidos por el jefe de sector, golpearon a los familiares, incluyendo un adolescente de 11 años de edad.
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Los uniformados entraron al inmueble y maltrataron a los residentes. Vecinos de la comunidad, que presenciaron el abuso, intentaron intervenir, pero fue en vano.
La familia no tenía otra alternativa habitacional. Ni la trabajadora social, ni la delegada de circunscripción, ni el propio gobierno municipal ofrecieron soluciones.
“Lo que hicieron fue un abuso. La trabajadora social y la delegada no hicieron nada. Se quedaron cruzadas de brazos”, denunció otra persona, que pidió no ser identificada.
En enero del año 2024, Rolando Santana también ordenó el desalojo de un anciano que vivía en un ranchito localizado en el organopónico del reparto La Cubana.
“El adulto mayor, quien padece de asma, hizo su ranchito allí para cuidar los alimentos y el presidente decidió desalojarlo. Ya le quitaron la corriente a la casita”, nos dijo una fuente en aquella ocasión.
La historia se repite pues aquel señor había pedido que le dieran algún «módulo» de los que entregaban por los barrios y entonces le obligaron a desbaratar su choza en 72 horas.
Tras la presión popular, el hombre no tuvo que irse de allí, pero su caso demostró la desatención y el abandono que viven los cubanos, sobre todo los más vulnerables.

Santana Corrales, a quien se le describe por sus propios trabajadores como un ser incapaz, corrupto e inútil, es el responsable máximo del violento desalojo en Durán.
Allá por el 21 de enero de 2024, alguien comentó sobre el intento de desalojo del anciano de La Cubana, una opinión que un año y ocho meses después tiene total vigencia:
«No sé quién es ese Rolando Santana Corrales, pero es tronco de singao»
