La indignación va en aumento entre choferes, boteros y ciudadanos de Vertientes, Camagüey, ante el proceder de dos inspectores de transporte.
Se trata de Lázaro Domínguez Bustamante, conocido como “Bola de Explote”, y Pavel Arzola Garrido, ya señalados por sus prácticas abusivas y corruptas.
Ambos llevan poco tiempo en el municipio y ya “se han ganado el repudio de la población”.
Un denunciante anónimo asegura que “se están dedicando aquí a intimidar y coaccionar a los choferes y boteros”.
Según la denuncia, “les han impuesto multas de hasta 36.000 pesos y retirado los papeles siempre y cuando no los sobornen con altas sumas de dinero, arroz o regalos buenos”.
Sobre Lázaro Domínguez, el testimonio es claro: “Es un antiguo policía con un vasto historial de corrupción”.
“Siempre es botado o obligado a pedir la baja por su forma de ser”, añade. En su paso por la Inspección Estatal fue separado del cargo “por su gran corrupción”.
“Se dedicaba a coaccionar, intimidar y abusar del uso de su uniforme”. Amenazaba a los choferes para quitarles la licencia operativa y luego “los hacía ir a su casa para entrar en negocio y enriquecerse”.
“Era costumbre para él hacer eso, y sino, retiraba la documentación dejando sin sustento a los choferes por días o semanas”.
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Han creado el terror en nuestro municipio pero solo para llenarse los bolsillos de dinero , chofer que pase por Tejón o donde se paren y no les deje dinero o algún regalo sabe que corre el riesgo de ser amenazado ya que les dicen que no los va a dejar circular mas o los amenaza en llevarlos para la policía , ya han cumplido ya que han llevado a varios choferes y hasta cocheros y riquimbilis a la policía los cuales le siguen el juego y los amenazan hasta con decomisar el equipo o dejarlo 10 días trancado en el depósito para que tenga que pagar dinero por tener esos días detenido el equipo cuyo dinero va para las arcas del gobierno . También se han dedica a pedirle dinero de forma descarada a los boteros y camioneros y no se conforman con 100 o 200 pesos, porque hasta guapo se ponen y no lo cogen cuando se lo dan tiene que ser mínimo 500 pesos y de ahí para arriba.
Sobre Pavel Arzola, la denuncia afirma: “Es muy conocido por sus descaros y formas de extorsionar”.
“Solo quiere ganarse la vida sin echar un palo al agua”. Ambos habrían sido trasladados a Vertientes. “Nada más entrar empezaron a hacer de las suyas”, afirma el testigo.
Según la denuncia, han creado una especie de “peaje” obligatorio. “Si no pagas una cuota diaria, es mejor que no intentes circular”.
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Las amenazas son constantes: “Les dicen que no los van a dejar circular más o los amenazan con llevarlos para la policía”.
Ya varios choferes, cocheros y conductores de riquimbilis han sido detenidos. Los inspectores les exigen pagar dinero para recuperar sus equipos del depósito.
“El dinero va para las arcas del gobierno”, denuncia la fuente. Además, “no se conforman con 100 o 200 pesos, tiene que ser mínimo 500 y de ahí para arriba”.
“Reciben dinero y mercancías semanalmente por parte de los choferes y boteros. Han hecho negocios de dejarlos circular libremente siempre y cuando aporten dinero a sus bolsillos. No hay riquimbili, camión o auto que pase y se les escape”
“Aun si van bien, deben dejarle algo: pollo, aceite o cualquier producto”. De lo contrario, reciben una multa de 16.000 pesos por “cualquier bobería”.
El 2do es Pavel Arzola Garrido, quien se dedica a extorsionar a los boteros y choferes de #Vertientes a los cuales les pide dinero de forma descarada para su beneficio propio. «Ambos han impuesto multas de hasta 36.000 pesos», dice el denunciante. pic.twitter.com/jvxmTJxeBj
— Luis Enrique Perdomo Silva (@kikelperiodista) June 10, 2025
“¿Hasta cuándo los gobernantes seguirán poniendo personas corruptas en estos cargos?”, se pregunta la denuncia. “Ya basta de abusar del pueblo y que no pase nada”.
“Que se hagan los sordos y no quieran ver lo que está pasando frente a sus narices. ¿Qué necesidad había de traer desde Camagüey a dos calañas así?”, cuestiona.
“Vinieron a abusar del pueblo y de los vertientinos. Ya basta, que se vayan a su pueblo a abusar de los suyos”.
“A ver si de esta forma el pueblo se atreve a denunciar. No sigan tolerando que los que deberían servir, se sigan sirviendo del pueblo. Se están ganando más dinero que los mismos choferes sin hacer nada”, dice nuestra fuente que prefirió no ser identificada.
