Mario Pérez junto al periodista Luis Enrique Perdomo, en el barrio "La Cachimba", de Vertientes (Foto: Orlando Durán)

Vertientes, Camaguey, Cuba, no sabe la persona que se perdió hoy. Todo el mundo sabe que Mario Pérez fue un gran pelotero, pero nadie imagina la magnitud de este pelotero.

Un hombre que con 19 años lo fue buscar a Esmeralda los propietarios de la Juraguá Iron Company en Camagüey para que se convirtiera en el tercer bate del equipo Cromo y se cansó de batear en Cuba, se cansó de decidir juegos.

Le decidió un partido a Ramón Bragaña, “el domador de los Almendares” en el estadio de la Vigía e impresionó tanto a los periodistas habaneros que le apodaron “Mario el Terrible”.

Mario fue dos veces integrante de equipo Cuba. En el año 1944 fue a Santo Domingo, República Dominicana y en 1946 a los juegos centroamericanos de Barranquilla, Colombia.

Pudo ser profesional si hubiese querido, ganar miles de dólares. Adolfo Luque le ofreció 5 mil pesos para que se fuera a jugar a México y no quiso.

Vertientes Liga Inter 1944
Mario Pérez, séptimo de arriba (de izquierda a derecha) entre los campeones de la Liga Interprovincial de 1944.

Se mantuvo como amateur y decidió venir al central Vertientes y fue aquí donde se conoció. Se conoció al Mario del central, al Mario del equipo de Bienvenú, al Mario que hizo que el central Vertientes ganara la Liga Interprovincial de 1944, 1945, 1948 y 1954.

Al hombre que después se fue para Oriente y jugó como refuerzo del Báguano, de San Germán y representó a Cuba en Michigan, Estados Unidos como hacen hoy día otros peloteros cubanos.

No quiso irse para La Habana ni irse a jugar al extranjero para representar a su pueblo, para proteger a su familia, para darle de comer a sus hijos, para enseñarlos a jugar pelota y afortunadamente sus tres hijos varones continuaron su ejemplo en el equipo Granjeros, de Camagüey.

Y este gran pelotero, casi el último de una gran generación perdida, una generación que desgraciadamente olvidamos, hicimos que se olvidaran esas grandes glorias de que hoy muchas personas no lo conocen. Por eso muchas personas se han perdido la oportunidad de darle el último abrazo y el último adiós a Mario Pérez.

A todos gracias y esperamos que el dios Béisbol lo tenga en la gloria.

* Palabras de Oreidis Pimentel, cronista de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey, en la despedida a Mario Pérez. Domingo 16 de febrero, Necrópolis de Vertientes.

Por Luis Enrique Perdomo Silva

Periodista cubano nacido en Florida, Camagüey (1974). Graduado de Comunicación Social por la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba (2003). Fundador de la radio y la televisión en Vertientes y fundador y director de Vertientes, Camagüey. Actualmente se desempeña como editor en Cubanos por el Mundo y es fundador y CEO de Cuba Trendings. Es creador de un podcast dedicado a la libertad religiosa en Cuba y participa en diversos proyectos de periodismo digital dirigidos a la comunidad cubana.

8 comentarios en «El pelotero Mario Pérez o simplemente Super Mario. «Que el dios Béisbol lo tenga en la gloria»»
    1. Sí, Betsy, se me acercó uno de los hijos de Mario y me pidió que fuese yo, pero le recomendé a Oreidis que es un acucioso investigador del tema, lo puedes comprobar en los enlaces que acompañan este post. Todos son de su autoría. Hay un audiovisual que pudimos hacerle y esa mi contribución. Fue muy emocionante lo que dijo y los familiares le agradecieron.

        1. Así es, B. Ahora mismo va a salir un testimonio en nuestra televisora comunitaria de Mario Cuesta Pérez. Humilde y grande entre los grandes. Para ti un abrazo.

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